martes, 6 de marzo de 2012

Instituciones políticas de Atenas

        La monarquía tradicional y de carácter hereditario existente en Atenas evolucionó en los siglos IX y VIII a.C. hacia un tipo de gobierno aristocrático y presidido por tres arcontes, que desempeñaban el poder político (arconte epónimo), militar (arconte polemarco) y religioso (arconte rey), respectivamente.   Las luchas sociales del siglo VII y una mayor complejidad jurídica llevaron al nombramiento de seis ciudadanos conocedores de estos temas, llamados tesmótetas, los cuales formaron, junto con los tres arcontes -a los que se añadió un secretario- el colegio de los arcontes.

         Solón (elegido arconte en 594 a.C.) tuvo que acometer una reforma de la estructura política de Atenas para privar a la aristocracia del monopolio del poder, ya que  diversas circunstancias habían llevado a la expropiación casi generalizada de las tierras de los pequeños labradores y muchos de ellos, junto con sus familias, habían pasado a ser esclavos de los ricos terratenientes que les habían ofrecido préstamos que  ahora no podían devolver.
       Solón dividió a los atenienses en cuatro clases sociales según su nivel de ingresos en trigo y aceite y la clase inferior (tétes, obreros a sueldo) sólo tenía derecho al voto en la ekklesía o asamblea de ciudadanos (ἐκκλησία), que podía reunirse con capacidad judicial (heliea, ἡλιαία).
      Para preparar las reuniones de la asamblea, se crea la bulé (βουλή), un consejo de cuatrocientos miembros (βουλευταί) pertenecientes a las tres primeras clases, y el antiguo consejo (el del Areópago) formado por ex-arcontes y presidido por el arconte rey, quedó convertido en guardián de la nueva constitución y encargado de juzgar casos de homicidio.

Atenas- Ágora


        En el año 510, Clístenes, para evitar la formación de grupos clasistas que intentaran atentar contra la democracia, realizó una nueva división del Ática en tres zonas, en función del lugar en que se vivía: ciudad, costa e interior, y dividió en diez distritos cada zona, resultando treinta distritos. La combinación de un distrito de cada zona formaba una tribu (φύλη) y cada tribu contribuía al ejército con una falange de infantería al mando de un estratego electivo, y con un escuadrón de caballería. Los diez estrategos constituían el colegio de los estrategos, presidido por el arconte polemarco.
      La bulé pasó a tener quinientos miembros: cada tribu elegía cincuenta consejeros (varones mayores de 30 años) y los cincuenta consejeros de cada tribu formaban una pritanía (πρυτανεία), que, por riguroso turno entre las diez tribus, constituía una comisión directiva de la bulé durante una décima parte del año (entre 36 y 39 días). Los prítanes se reunían en la tólos, próxima al buleuterio (sede de la bulé), donde comían a expensas del estado y escogían cada día por sorteo un presidente (ἐπιστάτης), encargado de presidir la bulé si se reunía ese día, y que permanecía día y noche en la tólos, por si había una urgencia. Los prítanes convocaban la bulé y la ekklesía, que debatía los asuntos ya tratados previamente en la bulé, por lo que  ésta era el órgano más importante de todo el sistema de Clístenes. Además, para  impedir la instauración de todo poder personal, Clístenes instituyó el ostracismo, pena de destierro por diez años para quien fuera considerado peligroso.


Ptolemaide (Libia)- Bouleutérion



    Temístocles realizó en 487 a.C. reformas constitucionales, ampliando los poderes administrativos y financieros de los diez estrategos, que podían ya ser reelegibles. El mando del ejército pasó al nuevo colegio de los taxiarcos. Los arcontes se elegían por sorteo entre candidatos (de las dos clases  del censo superiores) presentados por las diez tribus, a razón de cincuenta cada una de ellas. Más tarde, Efialtes convierte a la asamblea en defensora de las leyes y la bulé quedó relegada a preparar las reuniones de la asamblea. Comisiones delegadas de la heliea (compuesta por seis mil ciudadanos elegidos por sorteo) controlaban la rendición de cuentas de los magistrados al acabar su mandato.

     Pericles, nombrado varias veces estratego con plenos poderes, permitió a la tercera clase acceder al arcontado e instituyó una dieta diaria para los componentes del consejo y de la heliea, para que dejar el trabajo habitual no supusiera una pérdida gravosa de ingresos. Bajo su gobierno la asamblea  (compuesta por varones mayores de 18 años) se convierte en el órgano omnipotente de la voluntad popular, fácilmente manipulable por los demagogos.
      La bulé se reunía en el buleutérion todos los días, excepto festivos, y sus reuniones las preparaban los prítanes. Realizaba las propuestas de ley, que luego se votaban en la asamblea,  y tenía competencias administrativas y judiciales (investigaba la posible conducta ilegal de los magistrados y juzgaba casos penados con un máximo de 500 dracmas), Además, los consejeros recibían a los enviados de otros estados, se ocupaban de mantener la flota, los puertos, los edificios públicos, los archivos estatales, el culto, los sacrificios, y la recaudación de impuestos y tasas. La asamblea se reunía en la Pnix, por convocatoria de  la bulé, al menos cuatro veces en cada pritanía. Cada ciudadano tenía derecho a hablar en ella y se votaba a mano alzada, aprobándose las propuestas de ley por mayoría, o bien en secreto, como cuando se trataba de un ostracismo (necesitándose, en este caso, un quórum de 6.000 votos).

Pnix (Atenas)- Tribuna de los oradores

           A finales del siglo IV a.C. la asamblea se reunía en el teatro de Dioniso o, en caso de necesidad, en el ágora.

Atenas- Teatro de Dioniso










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