lunes, 18 de marzo de 2013

La Odisea está en Valencia

         Está siendo noticia estos días que en las Fallas de Valencia ha sido indultado de la quema este año un ninot de Na Jordana que representa a un abuelo leyendo a su nieta La Odisea. El tema de la falla es Homero y La Odisea, y proporciona  una mirada irónica y crítica sobre personajes y episodios relacionados con el celebérrimo poema, en un viaje en el tiempo que se extiende desde Homero educando a Grecia hasta nuestros días, sin olvidar dedicar un espacio al ministro cuya ley, con la excusa de la crisis, podría terminar, en el Bachillerato, con la lectura del poema homérico en su lengua original. 



          Está todo lo esencial: un Juicio de Paris en que las diosas pugnan por ser Fallera Mayor de la Hélade, un enorme caballo de Troya de cuyo vientre descienden los aqueos, un Lotófago "poniéndose ciego", Polifemo con tiritas en el ojo y los griegos intentando pasar por ovejas, una Circe domadora de un atemorizado cerdito, las Sirenas cantoras que arruinan las naves de los incautos marinos, Odiseo amarrado al palo mayor, Penélope con su tela, el tormentoso Posidón, la aguerrida Atenea... 



























           Muchas gracias a Na Jordana por sus imágenes , que nos permiten acercarnos a la obra aunque estemos muy lejos, y, sobre todo, por contribuir en fiestas tan importantes a recordar al mundo que Homero está vivo (y Posidón coleando). Le duela a quien le duela.

viernes, 8 de marzo de 2013

Hiparquia de Maronea, dueña de su destino (en el Día Internacional de la Mujer)

Hiparquia de Maronea tenía un hermano llamado Metrocles que era, a su vez,  discípulo de un filósofo cínico, Crates de Tebas (368-288 a.C.), persona de buen carácter al que, según cuentan las fuentes antiguas, todos estaban encantados de acoger en su casa. Pese a pertenecer a una familia rica, Crates había renunciado a todo para llevar una vida de mendigo, pues los cínicos  consideraban que el hombre con menos necesidades es el más feliz.  Vivir entre estrecheces era elección propia y recomendaba a quien quisisera escucharle que se contentara con lo presente, no deseara lo ausente y no se quejara de las circunstancias. No es extraño que, oyendo a su hermano hablar de Crates, Hiparquia se enamorara de él y, pese a tener pretendientes adinerados, amenazara incluso con el suicidio si sus padres se negaban a entregársela como esposa. 

Crates intentó, por encargo de los padres de Hiparquia, hacer que la joven desistiera, desnudándose  ante ella para que viera cuán poco poseía en el mundo (y ni siquiera era alto). A ella no le importó escandalizar a sus conciudadanos yéndose a vivir con él y practicando la filosofía, aunque eso despertara el rechazo de algunos, como un tal Teodoro el Ateo que, al no poder rebatirla en una argumentación, creyó que iba a dejarla en evidencia arrancándole la ropa ante los asistentes a un banquete. Ella ni se inmutó, y se reafirmó en las decisiones vitales que había tomado: educarse, antes que las tareas del hogar.

Crates e Hiparquia- Villa de la Farnesina  (Museo delle Terme-Roma)


Antípatro escribió un epigrama sobre esta mujer a la que nada le importaban las convenciones sociales, ni el papel de esposa sumisa que le estaba destinado:

Yo, Hiparquia, prefiero a la muelle labor femenina
la vida viril que los cínicos llevan; 
no me agrada la túnica sujeta con fíbulas; odio
las sandalias de suela gruesa y las redecillas
brillantes. Me gustan la alforja y el zurrón de viajero
y la manta que en tierra por la noche me cubre.
No me aventaja en verdad la menalia Atalanta,
que el saber a la vida montaraz sobrepuja.

(Traducción de Manuel Fernández Galiano)

Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Hiparquia, la única mujer que a la que Diógenes Laercio reserva un puesto en su Vida de los filósofos,  sigue siendo un modelo para todas las mujeres, pues fue dueña de su destino, cuando eso sólo estaba al alcance de las heroínas de tragedia... que al fin y al cabo son personajes literarios, no mujeres de carne y hueso.