martes, 8 de noviembre de 2016

Breve guía para no perderse en el Olimpo (los dioses griegos)

      A veces es muy fácil distinguir a los dioses porque van acompañados de su equipación completa, tal como sucede con la imagen de al lado: Apolo con su lira y Ártemis con su arco y un ciervo. Pero en cuanto vemos una diosa velada sin más aditamentos nos entran las dudas: ¿será Hera? ¿o Hestia? ¿quizá la joven Perséfone? 
          
       Tampoco es muy complicado acordarse a veces de las relaciones de parentesco entre unos y otros pobladores del Olimpo (y no marginemos a Hades aunque su reino esté en las profundidades), porque Ártemis y Apolo son igualitos, y su padre es el habitual para los dioses más jóvenes, el tonante Zeus, pero ¿quién es la madre? Y ya no digamos si se trata de recordar el nombre del bisabuelo o de las tías abuelas de la célebre pareja de gemelos. O incluso de decir cómo los llamaban en Roma.

       Con el ánimo de evitar que te pierdas demasiado en los vericuetos familiares de los dioses y que les pongas cara (ropa no hace falta, porque en Grecia el desnudo heroico -idéntico al de los dioses- era habitual para los varones, y a partir de cierto momento también para Afrodita, aunque intente taparse un poco por aquí o por allá), he preparado esta breve presentación:


    Así me congracio con ellos.  Un saludo, queridos dioses, que yo me acordaré también de otro canto y de vosotros.

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